Hojas caidas en limpiaparabrisas, y cielo
Cargado originalmente por Emympus
...me recordaba los dibujos de los restaurantes chinos..., el color no es importante, sólo los trazos..., y una tórtola escondida entre ellos.
En medio de un muro abandonado de gracias y dones, esta flor solitaria se encargaba de recordar a cada ladrillo, a cada desconchado, y a cada grieta en la pared, que no todo lo bello quedaba del otro lado...
Los diferentes pliegues de la servilleta se encargaban de crear diferentes intensidades de la luz tamizada.
Al fondo, la fachada de enfrente contrarrestada todo ese esplendor.
El bordado añadiendo ese delicado pero intenso toque de color y de alegría, en un escena de luces, sin casi sombras...
Las pinzas siempre me llaman la atención. Si son de plástico, por sus colores. Si de madera, por sus texturas. Como este grupo.
Normalmente están acompañadas, otras como ellas les ayudan en su cansada labor: apretar y apretar todo el tiempo, hasta que alguien retira la ropa, y, con un último apretón, las deja caer en el cestillo de las pinzas.
Ahí reposan unas horas, acaso sólo un rato, hasta que alguien vuelve a pellizcarlas para que se pongan a trabajar.
¡Dura la vida de las pinzas!
Era como estar dentro de lo que en fotografía llamamos "softbox", como si mirases desde dentro de ella...
El aire olía a fresco, a suavizante, a jabón y a lejía, y si un rayo de sol acertaba a darte en la cara, entre los pliegues de las sábanas, se podía sentir su energía abrasando tu piel. Las sensaciones eran demasiado puras como para no tratar de plasmar el momento.
El palomo hizo como que no quería pasar por allí..., pero pasó.